Mientras esperaba a “Cazepi” así conocido por sus amigos y el mundo en general comía un rico panini (as always) y una bebida tremendamente fría. Ese miércoles, iba a entrevistar a un buen amigo que tiene un talento innato por el diseño gráfico.

Carlos Andrés Zenteno Pineda (Cazepi: combinación de las iniciales) de 23 años, es un chico muy alegre, que son su simple presencia logra contagiar su felicidad. Desde pequeño ha estado interesado en el arte, pero esa faceta suya inicialmente no fue desarrollada, ya que se percibía que aquello era algo “de niñas”. Dado que la presión social lo alejó del “arte”, fue su gusto por los videojuegos el que lo inclinó a inscribirse en la carrera de Animación Digital en el Tecnológico de Monterrey, campus Guadalajara. Pero, ¡oh, sorpresa!, no era la carrera indicada, él deseaba contar historias, así que Comunicación y Medios Digitales fue la respuesta. A pesar de ese cambio (atención a todos los que piensan en cambiarse de carrera), me comentó que aprendió muchísimo a utilizar herramientas que luego iban a formar parte de todo su exitoso trabajo. Pero antes de llegar a esa parte… se dedicó a hacer todo lo que habían dicho que un chico no “debería”, por ejemplo, bailar (es excelente bailarín, sin duda). Y un día nuestro chico talentoso, decidió hacer algo distinto de su vida: “No me metí al Tec para bailar, me metí para crecer como profesional”.

Su primer intento por hacer algo artístico terminó siendo el inicio de su carrera creativa. Ganó un concurso de reestructuración de imagen para una compañía importante de Guadalajara (donde trabaja actualmente en el área de diseño y comerciales). Como buena generación millennial, Instagram (chéquenlo, @_cazepi_ ) fue el motor para que comenzara por primera vez a hacer trabajos en serie. Su reto: “Un post por día”.

Su estilo es variado y va desde la ilustración, collage, modelado 3D, animaciones y combinando muchas tonalidades de colores pastel.

El juego entre pieza y título es lo que busca repetir en sus obras; darle un significado a algo con la palabra. Me explicó con un ejemplo chistoso de un Ready-Made que hizo hace tiempo, sobre una biblia con un hoyo negro en medio, “Le puse ‘Glory hole’”. Me dio mucha risa. Además de esto, sus ilustraciones hablan mucho de un trabajo de investigación. Cazepi se dedica a investigar SIEMPRE antes de hacer alguna obra, para poder conocer todo sobre el tema y contexto y así poder generar algo que realmente signifique y no solo se vea bien: “Aunque no sepa, aprendo”

Como es obvio, yo me moría por saber, “¿cómo le haces?”. Su increíble respuesta: practica un modelo de abstracción (buscar piezas existentes, restaurarlas y darle un significado a algo que ya lo perdió) y con un mezcal o whisky y un poco/mucho de investigación, nace la idea. Y sí, sus creaciones hablan mucho de él y sus gustos por el arte, cultura y temas en general: “Todo texto es subjetivo”

Actualmente, él forma parte de un grupo de artistas llamado Ossmo, haciendo visuales, proyecciones, música, entre otros. Quienes colaboran con la galería Reconocer hacen estancia y Cazepi podría presentar una nueva colección de obras con realidad aumentada, con el objetivo de que las obras hablen por sí mismas.

Cazepi, sin titubear me dijo que se sentía identificado con la comunidad LGBT+, ya que cuando era pequeño, él no pudo dejar salir su lado femenino que se expresaba en el arte (estereotipos sociales).  Por esta razón, también usa mucho el concepto o la idea de su feminidad para expresarla en sus obras, jugando con hombres que sacan su “feminidad” y mujeres que sacan su “masculinidad”.

Él me comenta que gracias al baile en la universidad creó una familia llena de personas con distintos intereses pero que al final todos terminan por ser uno mismo.

The Origin of Love, fue la canción del musical  Hedwig and the Angry Inch, que le explicó más sobre el amor y sobre los gustos hacia el mismo sexo o hacia el sexo opuesto, con lo que cambió su perspectiva.

Sobre la sociedad en Guadalajara, él considera que siempre habrá oposición pero que poco a poco la comunidad LGBT+ ha estado creciendo y exigiendo respeto. Al final,  me quedé con una linda frase del buen Cazepi: “Mi libertad termina donde empieza la de los demás”.

Por: Mireya Salcedo

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