Mucha gente se emocionó cuando la película King Cobra (by James Franco) llegó a Netflix pero resultó ser un churro. ¿Qué otros contenidos LGBT+ nos ofrece la plataforma y cuáles merecen la pena ser vistos?

Cuando tenía dieciocho años fui por primera vez al antro gay de mi ciudad/pueblo:  el lugar era asqueroso, tenía piso pegajoso, asientos con clavos salidos  y todas las cervezas sabían a mierda. Lo odié y quise irme en ese instante. Les pregunté a mis amigos si de verdad valía la pena ir a un lugar apestoso solo porque estaba brandeado como “gay”. Nadie me escuchó, todos estaban emocionados de estar en un antro donde se podían besar “a gusto”, aunque “a gusto” significara morir de calor y tener que ir a un baño sin puertas.

Aunque esto parece mamón y snob creo no tiene nada de malo querer sentirme cómodo sin ser humillado ni estafado. Si algo es malo, lo seguirá siendo bajo cualquier etiqueta. No tenemos que apoyar el cine mexicano solo porque es mexicano (te hablo a ti Cuatro Lunas), así como no te tiene que gustar Bon Appétit de Katy Perry si no te late, sé fiel a ti mismx antes de serlo a cualquier causa y acéptalo: no es una buena canción.

Los estándares de lo que es contenido “decente” no pueden obviarse solo porque algo es inclusivo y diverso. Lo gay también puede ser telebasura que te puede pudrir el cerebro. Cuando descubrÍ el contenido LGBT+ de Netflix corrí a él como un adolescente buscando softporn en internet la primera vez que está solo en casa. Fue triste ver que muchas de las películas LGBT+ eran malas. No estoy hablando de falta de presupuesto, sino de guiones absurdos y actuaciones que rozan el nivel Rosa de Guadalupe (y ni voy a hablar de la película homófoba Pink que ya fue retirada).

Para comenzar a abordar los malos contenidos, podríamos mencionar King Cobra, producida por James Franco que anda con una ondita gay desde hace unos años.  King Cobra, prometía mucho en su tráiler, pero nadie que conozco la ha terminado de ver ni adelantándole las partes más sosas, la película parece que la escribí yo en mi hora de comida un lunes cualquiera y para filmarla solo necesitaron galones y galones de aceite de bebé, el filme era innecesario.

Otra que tampoco necesitábamos que existiera es The 10 Year Plan sobre dos amigos gays que prometen casarse si no consiguen pareja en los próximos diez años. Si sientes que es una historia familiar, aquí hay una lista de 57 comedias románticas de amigos que se enamoran.  También en la categoría “no había necesidad de hacerla”, también está 4th Man Out, sobre un hombre que quiere salir del clóset ante sus otros tres amigos,  no puedo decir más porque solo logré llegar al minuto diez. Esta lista no podría estar completa sin Those People, que podríamos resumir como una versión gay y mal lograda de Gossip Girl, principalmente porque los personajes no evolucionan en todo el filme.

Sin embargo Netflix también nos ha dado cine y series LGBT+ buenas, como  Eastsiders, una serie independiente que se logró realizar a través de crowdfunding  (actualmente están colectando fondos  para su tercera temporadas) y que reflexiona sobre las relaciones de parejas homo y transexuales, asÍ como el poliamor y las infecciones de transmisión sexual.    

Por otro lado está Holding the Man, una película australiana basada en un historia real sobre (SPOILER ALERT) el amor en los tiempos del comienzo de la epidemia del sida. Es una historia honesta pero triste, una reflexión sobre el amor y la vida.

También vale la pena ver Kill your Darlings, con Daniel Radcliffe interpretando a Allen Ginsberg, el abuelito del beat en su adolescencia. Un personaje que también interpretó James Franco en Howl, en otro de sus múltiples proyectos gay.

Netflix ofrece una amplia selección de documentales por lo que tuve que incluir varios de mi top: Bridegroom habla de las consecuencias que tuvo que enfrentar Shane Bitney ante la muerte de su novio puesto que no estaban unidos legalmente, y nos invita a reflexionar sobre los derechos del matrimonio igualitario en una historia triste sobre el rechazo y los prejuicios. Por otro lado, Paris is Burning aborda la escena drag de Nueva York en los noventas y la influencia que tuvo en la cultura pop, y Strike a Pose habla sobre los bailarines de Madonna en la gira The Blonde Ambition Tour: dos documentales que abordan la realidad de los homosexuales en la década de los noventas en Estados Unidos.  

Tras la exhaustiva revisión de los contenidos LGBT+ de Netflix, me doy cuenta que  a diferencia de hace unos años, algunos malos contenidos han sido retirados,  como Eating Out (con sus cinco secuelas innecesarias) e Interior: Leather Bar (producida por James Franco, ¿por qué no?), y que están apostando por propuestas que hablan de realidades diferentes a las de Estados Unidos como India (Loev), Rusia (To Russia with Love), Turquía (Zenne Dancer) y Palestina (Oriented).

Se quedan muchas propuestas fuera de este artículo sobre todo las de contenido lésbico y otras que forman parte de mis favoritas (Please Like me, Snervous), pero si quieren seguir explorando el género, les comparto las dos listas que están disponibles dentro de Netflix Películas LGBT+ internacionales y Dramas LGBT+.

¿Cuál es su contenido LGBT+ favorito de Netflix y por qué?  

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