No es la primera vez que combino una rica tisana y una plática interesante con personas llenas de historias. Elegí el café Palíndromo para hacer la entrevista y crear un ambiente cómodo y rico.

Primero entrevisté a Yair Acevedo. Pedimos dos tisanas y entre plática y risas comenzamos a hablar de su trabajo. Él es un ilustrador de 25 años, que remonta su gusto por el arte y la creación desde que era un niño de preescolar. Estudió diseño gráfico en el Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño de la Universidad de Guadalajara, donde conoció el área de Ilustración: un estudio para transformar ideas y dibujos en elementos gráficos.

Pero, ¿qué fue lo que le impulsó a estudiar esta área? Yair me contó que fue la búsqueda de  complementar su gusto por el dibujo, con sus habilidades matemáticas y exactas, además de darle una intención y un significado. Le pregunté sobre lo que busca expresar con sus diseños. ¿Hablan de él? Su respuesta fue que sí, efectivamente suelen hablar de él, sin embargo lo que busca es que hablen de todos. Fue interesante saber que sus diseños se inspiran en el día a día,  vienen de “la magia de la cotidianidad”, aunque suene a cliché, no lo es. Lo que le interesa son las características diferentes que se topa a diario, y cuando eso pasa, entonces decide comenzar a crear.

Otro tipo de inspiración para sus obras, fue el tema de la depresión.

“Siempre me he sentido ajeno”

Yair se adentró en el mundo sintomático de la depresión y comenzó una tarea de investigación al respecto, así llegó a la conclusión que la depresión es una condición mucho más común de lo pensado y sobre la que hay que romper tabús. Por eso, lo  que busca con algunos de sus diseños es darle humor a la vida y burlarse de ella, así como decirle a la gente que no se tomen tan en serio todo lo que parece malo.

Dejamos de hablar un poco del contexto y nos abordamos la parte estética de su trabajo. Sus dibujos son mayormente digitales, ilustración con vectores. Su pensamiento es “menos es más”. La idea es tomar un objeto completo y comenzar un proceso de abstracción (la duración puede ser de tres semanas): hacerlo básico y así poder incluir a toda la población, evitando segmentos y provocando un intercambio de ideas entre el artista y el público. Convencido de lo que decía, Yair me comentó que lo importante no era imponer su idea sobre lo que simboliza la ilustración, si no dejarlo a la interpretación de su audiencia.

Yair tiene su propio estudio llamado Amigui* (@amigui), pueden seguirlo, darle like y difundir sus hermosas creaciones. Además de esto, trabaja en una agencia de publicidad, haciendo imagen, sin embargo su tirada principal es el trabajo personalizado que lo deja explorar lo que a él le gusta. Me presumió de su nuevo proyecto (top secret) sobre una línea de distintos productos que son complementados con sus diseños

*Amigui, es un punto de contacto creativo para crear enlaces entre personas con distintas habilidades y hacer proyectos juntos.

“Creo que debería dejarse de ver esta exclusión ¿no?, como en: que sí es gay y que no es gay”

Yair comenta que no por el hecho de ser gay, su manera de desarrollarse y de ser, será distinta. El contexto y las relaciones son las que te hacen cambiar las perspectivas. Por esta razón, en sus creaciones la finalidad no es enfocarse en un grupo específico, ni definirse como un diseñador gay. El punto es hablar de todas las personas para crear inclusión en general: darle un sentido comunicativo a su obra.

En el ámbito artístico, Yair opina que hay mucha área de oportunidad para hablar acerca del tema y difundir. Mi última pregunta  fue sobre la perspectiva de la sociedad mexicana a la comunidad LGBT+. En pocas palabras: hay mucho que hacer. Sí se están abriendo nuevos lugares para inclusión, sin embargo la dicotomía sigue, en el momento en que se organizan las marchas en “pro” a la familia.

Yair y Rodrigo, nuestro segundo entrevistado, ya se conocían. En Tumblr se contactaron por primera vez y a partir de ese momento, surgió una relación de amistad que ahora une a los dos artistas.

Rodrigo Álvarez, llegó a saludarme muy sereno, callado pero con una sonrisa agradable en el rostro. Él es un estudiante de fotografía de 22 años de la Universidad de Guadalajara. Desde la secundaria cargaba con una cámara compacta para poder documentar los momentos que pasaba con sus amigos.

Me comentó que el tipo de fotografía que practica (la que más le gusta) es la análoga. La razón principal fue que, el hecho de sólo tener 36 posibilidades de tomar una foto (por el rollo), provoca una cuidadosa planeación del disparo y un lindo factor sorpresa sobre cómo va a salir finalmente la foto, pues los colores cambian cuando se revela.

Su inspiración viene de lo cotidiano, así como mencionó Yair. Al planear una sesión de fotos se preocupa por ver el trabajo de otrxs fotógrafxs, tanto en fotos como en películas, además de ver paisajes, lugares y personas de la vida diaria. La unión de todo, produce un concepto que luego se transforma en un proyecto, y así comienza la búsqueda del escenario, modelo y vestimenta .

Rodrigo busca plasmar la juventud actual y especialmente la cultura underground (movimientos contraculturales, que se consideran alternativos). Le gusta plasmar un  poco de la vida de las personas a las que fotografía.

“Trato de que haya un factor cotidiano”

Rodrigo cree que es mucho mejor fotografiar a alguien con estilo o alguien interesante, en vez de una chica linda. Esto, lo complementa fotografiando en lugares pintorescos que no sean comunes, haciendo del espacio algo diferente y único.

Le pregunté acerca del impacto que tiene su trabajo en las personas. Rodrigo, con bastante humor me comentó que la fotografía superficial en Guadalajara debe terminar y que su idea es buscar la honestidad en las personas, influir en no buscar un mismo patrón de comportamientos y de personas.

“Que se tomen menos en serio la moda”

Rodrigo, me habló de la manera en que la comunidad LGBT+ lo hace sentir “como en casa” y sobre la forma en que hizo amigxs que nunca había podido tener antes. Rodrigo y yo hablamos sobre su perspectiva sobre la comunidad y él enfatizó en la diversidad.  No están definidos con características específicas porque todos son diferentes. En su fotografía busca hablar de la comunidad LGBT+ en Guadalajara, retratando a personas que suelen tener poca visibilidad, por su estilo y preferencia distintas.

Al abordar la perspectiva de la sociedad mexicana sobre la comunidad, Rodrigo comentó instantánea y honestamente, que lxs mexicanxs suelen ser muy cerrados, con una mentalidad heteronormada y machista. Por lo tanto, Rodrigo se ha refugiado en el arte y su comunidad, un espacio seguro en la que siente que es parte de la mayoría.

Por: Mireya Salcedo

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