Una imagen vale más que mil palabras. Así, los retratos del fotógrafo taiwanés Yung Cheng Lin, también conocido como 3 cm, se encargan de pintar con la figura femenina la lucha de un género. Desde la estética de belleza que se le impone, hasta el constante batallar al que se enfrenta en comparación con el género masculino.

Sus imágenes utilizan el cuerpo femenino y lo descontextualizan para ponerlo en situaciones aleatorias. El desnudo toma gran parte en su trabajo: tanto los desnudos eróticos, como uno deslindado del erotismo que da un nuevo significado al cuerpo femenino.

La incomodidad es un elemento importante de su estética. Al apreciar la fotografía de Cheng Lin, se evoca un constante sentimiento de disonancia que produce desconcierto y mete al espectador en un estado de duelo que lo lleva a interpretar de alguna manera la fotografía. Incomodidad para generar cambio en lo que pasa día con día. Utiliza su arte como la manera más sutil de protestar.

Esto lo logra de muchas maneras, un ejemplo es el falo. La figura fálica es una constante. Cheng Lin utiliza desde bananas hasta teléfonos para hacer alusiones empleando el humor y satirizándolo, regularmente cerca o en el cuerpo de la mujer. Ya sea saliendo de la entrepierna o espalda, esta figura se ve en constante repetición en su trabajo.

 

En varias entrevistas realizadas, el fotógrafo exige la interpretación del espectador, por lo que se niega a poner título o hacer pública su propia interpretación de lo que sucede en sus fotografías.

Personalmente, el más recurrente de todos los mensajes que me transmite es: la belleza duele. Y más la belleza que se impone. Estereotipos de cuerpos que muchas veces son inaccesibles, estereotipos que se convierten en expectativa.  Expectativas como la sexualidad, la virginidad y la pureza, que marcan una estética en el cuerpo y en cómo debe verse, e incluso moverse.

Lo más cool de este artista es su manera única y melancólica de interpretar la fragilidad de aquellxs que son oprimidxs por el patriarcado (cliché, pero es verdad). Expone todo lo que se pasa para poder encajar en algún papel preestablecido en esta sociedad en la que el que dicta los papeles es el último en cumplir con ellos.

Por José Luis Mares

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