Cuando alguien anuncia en sus redes sociales que está deprimido, seguramente asumimos que sólo busca atención. Chris Cornell lo sugirió horas antes de su último concierto en su página de Facebook.

 

Una vez una alumna me dijo que se le hacía muy triste que mi banda favorita es The Doors, sin más explicación, siguió trabajando. Ofendida le pregunté por qué, me dijo que nunca voy a poder escuchar algo nuevo de ellos, ya conocía todo lo que existía. Jamás lo había visto de esa manera y tengo que admitir que en ese momento sentí como si hubiera perdido algo.  Hoy volví a sentirlo con Chris Cornell.

En la noche del 3 de julio de 1971, Jim Morrison se despertó tosiendo, por lo que decidió tomar un baño para relajarse. En la tina lo encontró su novia Pamela Courson, después de supuestamente sufrir de insuficiencia cardíaca, aunque nunca se hizo una autopsia. Resultó en especulaciones y teorías de conspiración, la mayoría de sus seguidorxs no tuvieron acceso a la noticia hasta mucho tiempo después. Todavía se podían encubrir las situaciones reales de una celebridad.

Agradezco a todos mis amigxs quienes se tomaron la molestia de mandarme un mensaje avisando que encontraron quizás al último de mis ídolos de adolescencia en el piso del baño de un hotel en Detroit horas después del concierto de Soundgarden. Pensé en Jim. Lo acompañan los reclamos desesperados del siglo pasado.  Ahora los reclamos se hacen con posts y activismo digital, el estatus de ídolo se está fusionado con el de influencer. Un ícono era aquel que lograba transgredir con sus ideologías o creencias  y se enfrentaba al juicio de la sociedad influenciando a su público a crear movimientos y tribus.  Actualmente La credibilidad se logra con followers, y aun con todos ellos ¿nadie notó alguna pista de lo que vivía Cornell?

¿Qué quiso decir cuando al final de su concierto proclamó “siento lástima por la siguiente ciudad”?

“He said it very sincerely, that ‘I’ve been telling people how great Detroit rock audiences really are.’ He said it like he really meant it. But then he followed it by saying, ‘I feel really sorry for the next city.’” – Ken Settle

Kurt Cobain avisó sutilmente en su desgarradora interpretación de “Where did you sleep last night?” Layne Stanley se dio por vencido, Scott Weiland no esperó a dar un último concierto. Chris Cornell se despegó de la etiqueta grunge, a pesar de ser una de las voces que más la definía. Siguió con una prolífica carrera como solista y como vocalista en los supergroups Audioslave y Temple of the Dog. Participó en el revamping de la imagen de James Bond con el tema de Casino Royale. Su misma esposa dijo que todo parecía normal, pero él nos advirtió en su último post de Facebook (porque así funcionan las cosas): I’m the shape of the hole inside your heart”.

 

[1] Billups, Andrea. «I Watched Chris Cornell’s Final Show — and Saw Ominous Hints of the Tragedy to Come.» PEOPLE.com. Time Inc, 19 May 2017. Web. 19 May 2017.
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