Dos novelas gráficas LGBT+ que fueron editadas el año pasado en México. Leerlas es conocer a sus autores puesto que son historias autobiográficas.

La representación gay en los cómics mainstream comenzó siendo algo muy sutil: un personaje revelaba o insinuaba que era gay y el tema no se volvía a mencionar, como si yo mañana me levantara y me gustara el kale y la leche de almendras sólo para verme cool. Hasta hace unos diez años comenzamos a ver personajes protagonistas gays en historias donde su orientación sexual formaba parte de la trama: ahora tenían parejas, se preocupaban por ellas y también acarreaban problemas maritales y del noviazgo (imaginen al superhéroe rescatando a otro dude de las vías del tren). Desde el hijo de Scarlet Witch, Iceman y Mystique en los X-men, hasta Catwoman y Batwoman en DC Comics.

Fuera del mundo de lxs supers, en el género de la autobiografía que nos ha dado algunas de las mejores novelas gráficas de la historia (como Maus y Blankets), tenemos buenos ejemplos de novelas gráficas gays: las hay eróticas, de manga, históricas o que hablan de grupos específicos de la comunidad LGBT+

Foto: Amazon

Quiero hablar de dos novelas gráficas que se desarrollan en torno a la experiencia homosexual de sus protagonistas. El mejor ejemplo de cómic autobiográfico LGBT+ que conozco es Fun Home: Una Familia Tragicómica de Allison Bechdel (2016, Mondadori), ganador de premios al mejor libro LGBT del año pero también de lo mejor del cómic (en su versión en inglés). Formó parte de los libros más vendidos del New York Times y de los mejores del año de Time y People. Paradójicamente el libro también fue prohibido en varias universidades de Estados Unidos debido a las quejas de grupos conservadores.

En la novela, Bechdel nos habla del descubrimiento de su homosexualidad en medio de una dinámica familiar disfuncional, hasta aquí parece un capítulo de la Rosa de Guadalupe, sino fuera porque la autora, a la par, va conectando pistas sobre la orientación sexual de su padre, que por cierto se mantuvo en secreto hasta la muerte de él.

Bechdel se hubiera sentido más acompañada por su padre si él no hubiese sido tan distante. Siendo reflejos perfectos el uno del otro, en lugar de “hermanarse” y apoyarse en “eso” que compartían y enfrentaban en lo privado, se enganchan en una lucha de lo masculino contra lo femenino: el padre quiere que la niña Allison se maquille y use vestidos, mientras ella quiere que le hablen usando pronombres masculinos y lleva el cabello corto.

Foto: The Comic Book teacher

Fun Home es un libro lleno de erudición literaria que comienza con los mitos griegos y termina hablando del complejo de Edipo, no es una lectura ligera con dibujitos, la misma Bechdel lo definió como un laberinto. Leerlo no es una experiencia feliz y alegre que te reconforta, es un libro difícil que toma tiempo. Tal vez llegas a él por el morbo de saber qué pasó con esa familia pero no es una sensación agradable, culpas a Alison y luego al padre, y al terminar el libro no hay culpables, sólo personas haciendo lo mejor que pueden con su situación y sus recursos.

Si por otro lado, quieres leer algo más sarcástico y digerible pero al mismo tiempo honesto y a ratos triste, Gay Gigante: Historia Sobre el Miedo del chileno Gabriel Ebensperger (2016, Tousquets), puede ser lo que estás buscando. Aunque Gay Gigante no nos narra una historia lineal o detallada de la vida del autor, tiene buenas referencias de la cultura pop, desde Juan Gabriel a la cantante italiana Raffaella Carrà, pero también actuales como Grey’s Anatomy.

Foto: Ergocomics

La historia aquí toca distintos aspectos de la vida del personaje desde su niñez, donde se aborda el tema, común en Latinoamérica, de los prejuicios y la falta de aceptación ante la homosexualidad.

Aunque esencialmente autobiográfico, el autor nos sumerge en su imaginación y ante él van apareciendo los fantasmas de esos ex novios que todos en algún momento hemos cargado. En otras ocasiones se le aparecen hadas madrinas que se ven y hablan como Madonna y Lady Gaga.

Gay Gigante es la voz de todxs lxs que crecimos confundidxs al no entender por qué nos gustaba cierta música o películas no “indicadas” para los hombres o las mujeres. Conforme pasan los años, ese Gay Gigante nos persigue y crece dentro de nosotrxs hasta que ya no podemos esconderlo más. Ese secreto bien puede ser una orientación sexual u ocultar tu gusto que ha crecido despacitou por Bieber, Daddy Yankee y Luis Fonsi.

El libro es un volumen rosa fosforescente, con el título Gay Gigante escrito en letras grandes sobre toda la portada. El libro está hecho para portarse con orgullo (así de “pride”) y el diseño hace referencia a eso: a ser muy evidente y no esconderlo.

Foto: Poutsa

Gay Gigante nos lleva a visitar nuestro pasado, reconciliarnos con él, abrazar esos recuerdos de la mano de Yuri y Kylie Minogue (o en la versión personal del autor de este texto: Ana Gabriel y Litzy), o cualquier otro guilty pleasure que nos hayan heredado nuestros padres y bailar, ahora sí, out in the open y sin miedo a ser lo que somos.

Los cómics de supers muchas veces retratan la historia del marginadx: el pobre Clark Kent incomprendido entre humanos, los X-men (X-people porque #incluyentes) rechazadxs por ser diferentes. Pero estos dos libros son historias honestas que, de primera mano, nos cuentan experiencias reales sobre crecer siendo homosexual. Ambos libros nos permiten sentirnos un poco comprendidxs, un poco menos solxs y conocer que todxs atravesamos por momentos difíciles en la búsqueda de nosotrxs mismxs.  

 

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